Capítulo 41. Serás mi madre
Felipe estaba algo distraído con sus pensamientos cuando escuchó decir a Mariana:
—Te agradezco por tu buen gusto.
Era su respuesta a lo que su hijo acababa de decirle. Él estuvo a punto de soltar una carcajada, pero solo sonrió y murmuró en voz baja:
—Estoy de acuerdo contigo, hijo. Es muy bella.
Silvia, que escuchó el comentario, respondió también en voz baja, pero también algo presumida:
—¿No lo cree, señor?
Felipe la miró y respondió:
—Es solo que ella sabe que es muy hermosa… y tiene todo