Capítulo 130. Dormir solo otra vez
Sofía se sentó estratégicamente, dándole la espalda a la cámara del estudio para asegurarse de que no captara el momento exacto en que sacaba un diminuto micrófono del bolsillo de su vestido. Con una destreza casi magistral, lo deslizó debajo del escritorio, asegurándose de que quedara bien oculto. Satisfecha con su maniobra, se levantó con naturalidad y se dirigió a Andrés.
—Jovencito, es hora de irnos. No queremos hacerle perder el tiempo a tu padre, el cual está muy ocupado con su trabajo. F