CAPÍTULO 104: EL ES MIO.
CAPÍTULO 104: EL ES MIO.
—¿Ya puedo mirar? —preguntó Liana, caminando con la ayuda de Artem.
—Solo un poco más, amor… —respondió él con una sonrisa juguetona mientras abría la puerta de la habitación. Con cuidado, la ayudó a entrar antes de quitarle la venda de los ojos.
Cuando Liana finalmente pudo enfocar la vista, sus labios se separaron en una expresión de asombro. La habitación del hotel era impresionante. En una suite de lujo, diseñada con un gusto exquisito. El espacio era amplio, con ve