CAPÍTULO 36: DOLOR.
CAPÍTULO 36: DOLOR.
Los hombres de Rocco y los de Santino, que hasta entonces se mantenían a la espera, desenfundaron sus armas casi al mismo tiempo. El sonido de las balas llenó la estancia en una ráfaga de fuego y estruendo. Cada disparo cortaba el aire mientras la pólvora y el humo envolvían la escena. Algunos caían, otros retrocedían buscando cobertura, y el enfrentamiento se intensificó con cada segundo.
Mientras tanto, Julieta cayó de rodillas junto a su hermana, presionando sus manos