Había convencido a mi padre de que necesitaba viajar a Paris para arreglar los asuntos pendientes con Lauro, además de que debía buscar a Paris, valga la redundancia, claro que su madre no pudo ser más creativa con el nombre de mi mejor amiga. Entonces como se escuchó convincente cedió y me prestó a algunos hombres y al piloto con el jet. La anoche anterior había terminado de pasar muy bien, converse muchísimo con ese chico Alessandro, poniéndome al corriente de todo lo relacionado con el negoc