REINA.
Sam se dejó caer en la cama luego del orgasmo, sus temblores se pusieron peor, tenía todo su cuerpo muy sensible.
Alex también se tumbó encima de la cama para descansar.
Cuando Alexander intentó bajarse de la cama para ir a por la comida sam le detuvo suplicando.
—Otra vez.
El libido de los omegas en celo era incontrolable.
Alex suspiró, y dijo.
—Entiendo pero debemos comer algo, es muy tarde y seguimos con el estómago vacío.
Esa explicación no sirvió porque Sam le dió un beso en el cuel