HOMBRES LOBOS.
Sam frunció el ceño por la irritación que le provocaba el haber sido secuestrado, y porque sabía que ese "necesitamos hablar" sólo podía significar algo malo.
—Estoy bien, gracias por preguntar—murmuró Sam con sarcasmo.
Todos los presentes se miraron como si estuvieran preguntándose si es que Sam quería morir en manos de la temible Eva.
—Me gusta—murmuró la señora mayor sonriendo.
Tenía el cabello largo muy negro pero con algunos mechones blancos, con ojos negros como la noche, la piel un poco b