DESTINADOS.

A la mañana siguiente Diego fue al jardín a hablar con su madre, aprovechando que Sam se estaba dando un baño.

—Buenos días mamá, aquí reportándome para que veas que estoy bien.

Elaine miró a su hijo dudando.

—Enfoca bien la cámara, te quiero ver bien.

Diego desvió su mirada refunfuñando.

—Obedece Diego.

Él chasqueó los dientes.

—C

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