C60: Vamos a controlarla.
Los lobos que lo acompañaban reaccionaron al instante, elevando sus orejas en alerta, esperando sus instrucciones. No tenían idea de lo que sucedía. Ellos tampoco reconocían a Somali en esa criatura, pero al ver la sangre en el pelaje de su líder, estaban listos para hacer lo que fuera necesario.
Dorian se sacudió, inhaló con fuerza y se obligó a no titubear.
—No vamos a matarla —esa fue una orden. Un decreto absoluto—. Vamos a controlarla. Tenemos que inmovilizarla y llevarla de vuelta a Varha