170. ¿MEMORIA CELULAR?
Le sostengo la mirada con incredulidad. Aunque, pensándolo bien, a él le gustan todas las cosas de ella. Levanta los hombros mientras se recuesta en el sofá. Luego comienza a hablar, diciendo que no lo sabe, pero asegura que todo este tiempo nunca le interesó una mujer. Sin embargo, cuando entraste en aquella aula de mi universidad, mi corazón dio un vuelco.
—Ema, sé que no me crees, pero en verdad sucedió. Yo me volví loco desde la primera mirada que te vi —dice con una seriedad que me asombra