169. NOVIOS DE LA INFANCIA
Iris se queda en silencio y enseguida empieza el video. Es el jardín de mi casa de arriba; hay una mesa servida con comidas. Está llena de gente y yo estoy sentada al lado de una señora cuya cara no puedo ver, que está embarazada.
—¿Te duele? —le pregunto al verla pasarse la mano por la barriga.
—No, querida, es que se mueve mucho —explica, acariciando su vientre—. No sé por qué está tan intranquilo mi Robin hoy.
—¡Eh! —doy un salto, esto no puede ser casualidad—. Iris, pon esa parte de nuevo, ¿dijo Robin?
—¿Qué miras, cariño? —pregunta Robin al entrar por la puerta.
Lo miro llena de felicidad, extiendo la mano para que venga a sentarse a mi lado y ver el video conmigo. Le explico que es una cena en la casa de arriba de cuando vivían mis padres, pero estoy muy intrigada y no quiero adelantarme; quizás es solo una casualidad. Robin me obedece, toma una pera y se acomoda a mi lado. Ordeno a Iris que reproduzca de nuevo el mismo.
—¿Te duele? —pregunto de nuevo en el video.
—No, querida,