Mundo ficciónIniciar sesiónLa mención de ese nombre es suficiente para hacerme sentir como si el aire a mi alrededor se enfriara en cuestión de segundos. Mi corazón da un vuelco violento en mi pecho y, de pronto, el bullicio del bar se apaga por completo en mi cabeza. Trago saliva y mis dedos, temblorosos, se aferran al borde de la mesa, intentando encontrar algún sostén entre todo este caos.
El miedo llega, rápido y sin avisar, como siempre que Horacio reaparece en mi vid






