139. CONTANDO EL PASADO
Cierro la puerta para tener mayor intimidad con él. Luego me siento muy cerca de él y hablo en voz muy baja para que Joe no me escuche. Voy directo al punto y le pido que me ayude con las acciones de su esposo en la empresa.
—¿Mi Joe tiene acciones en la empresa? —se asombra al escucharlo.
—Habla bajo; Joe no quiere aceptar que es mi socio. Se las di cuando iniciamos juntos. Él, aunque no sabía nada, trabajó a la par de mí todos estos años. Juntos levantamos la empresa, Robert. Es verdad que él no tenía dinero para invertir, pero invirtió en trabajo —explico siempre en voz baja.
—No sabía que tenía acciones, nunca lo ha mencionado —le entrego un expediente.
Mientras lo hojea, le explico que Joe cree que es mentira. Cada vez que se lo digo, no me cree. Pero ahora, las acciones han crecido mucho y quiero que lo ayude a manejarlas, a que reciba todo el dinero. Nunca me ha dejado darle más que su salario. Robert abre los ojos al ver la cifra, luego me mira fijamente y después hacia af