Luego vuelve a bajar mi cabeza. Cuando trato de detenerlo, sabiendo lo que viene, él
Retuerce mi cabello en su agarre, el escozor me hace jadear a su alrededor. Él gime ante el sonido, profundizando, empujando sus caderas hacia arriba, haciendo que mi intento de no dejar que me baje sobre él no importe en lo más mínimo. Está tan cerca que ni siquiera mi nariz siente que pueda ayudarme a respirar. Todo lo que pruebo es a él. Todo lo que huelo es a él. Todo lo que respiro es él. Todo lo que soy