El rostro de la madre de Emilio era de felicidad absoluta, había deseado por años que su único hijo Emilio, se casara con una buena mujer y le diera un nietecito
Si madre, el es mi hijo Terrence. - ven acá campeón, saluda a la abuela Laura
¿Esta bella señora es tu madre papá?. - el pequeño fijaba sus hermosos ojos en Laura de Mendoza
Así es Terrence, yo también tengo una madre y es ella. - el Ceo sonrió
El niño se abalanzó a su abuela, ¡abuelita! yo soy Terrence, tu nieto
Oh, cariño, e esperado