Elvira se abraza fuertemente a Evelin, tomándola del rostro para que la mire y deje de ver el cuerpo ensangrentado de Gabriel, que es llevado por los guardias de seguridad.
— ¡Mírame, hija, mírame! ¡Gabriel no va a morir, lo están llevando al hospital, va a estar bien, cariño! Contrólate, piensa en la bebé. — Le dice Elvira mientras la abraza con fuerza.
— ¡Mamá, Gaby se interpuso por mí, me salvó la vida! ¡Déjame ir con él, mamá, por favor! ¡Vamos a la clínica! — Llora Evelin, aferrada a Elvir