153. EVELIN Y GABRIEL
Se ha levantado temprano por el canto de las aves. El amanecer es precioso. Mira por la ventana hacia el hermoso campo. Siente que se ahoga dentro de la casa. Observa a Gabriel, que ha salido del baño, y se recuesta en la cama. Se acerca y se recuesta a su lado, suspirando.
— Gaby cariño, ¿puedes llevarme a dar un paseo? —le pide Evelin en un ruego—. Estoy muy aburrida.
— Eve, hoy mi estómago me está matando —le dice Gabriel pálido.
— ¿Amaneciste con malezas del embarazo, amor? —pregunta algo e