152. INTERROGATORIO
La tensión entre los tres es palpable, una mezcla extraña de humor y malestar que flota en el aire del despacho. Fabrizio, el jefe de la familia Garibaldi finalmente, recupera algo de compostura y decide que es momento de aliviar la situación.
—Bueno, bueno —comienza, su voz aún teñida con un hilo de diversión—, creo que todos hemos tenido suficiente emoción por hoy. Filipo, no se lo diré a nadie, ja, ja, ja, ja. Está bien, quédate Chuki, ja, ja, ja…. Siéntense. Señora Pía, puede retirarse si l