14. ¿TUYA?

Mi padre no dice nada, sigue revisando mi cuerpo, en lo que me indica varias cosas realmente preocupado.

—Quédate quieta. Iré a buscar un collar para ponerte y llamar a la ambulancia. Tenemos que llevarte al hospital y hacerte una tomografía, Evelin —indica muy serio con el ceño fruncido, lo cual me dice que he sufrido un accidente grave. — Gabriel, límpiala bien para que no vaya a soltar líquidos. Vístela con un vestido. Ya vengo. Pero no la muevas, déjala así.

Y se marcha dejándonos solos. N
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