13. CUANDO LAS COSAS SE PONEN PEOR
Casi estoy a punto de creerle, pero debido a sus burlas anteriores, decido no demostrarle que estoy cediendo.
—¡No Eve, no fui yo! ¡Fuiste tú solita! ¡No me culpes, por disfrutar de lo que me hacías! ¡Lo siento Evelin, creo que, si hubiese estado sobrio, te hubiese detenido, pero estaba drogado igual que tú! ¡No fui yo! ¡Estaba profundamente dormido, cuando saltaste arriba de mí!
—¿Si crees que te voy a creer eso, estás muy equivocado? —le digo de igual manera. —¡Fuiste tú, quien te aprovechast