119. AMNESIA
Rossi le asegura a Elvira que no está molesto y le pregunta por qué lo dice de manera nerviosa. Le parece increíble que ella esté en su casa y le hable con tanto amor. Ella continúa avanzando agarrada de su brazo familiarmente, como cuando eran novios en su juventud, mientras habla.
—Bueno..., cuando desperté en el hospital, no estabas tú, solo estaba ese extraño chico que se parece a ti —comienza a hablar con el ceño fruncido—. Llegué a pensar que eras tú, pero no lo es. Y me llama mamá todo e