103. REUNIÓN CON COLOMBO.
El detective Colombo observa a Gabriel durante un momento mientras éste baja la cabeza y las lágrimas recorren sus mejillas sin cesar. Gabriel se siente profundamente arrepentido por haber actuado de esa manera, culpándose a sí mismo por abandonar a su padre debido al abandono de Mirna en la boda y permitir que le sucediera algo así en su propia casa. El detective coloca su mano en el hombro de Gabriel para brindarle consuelo y le dice:
—No te culpes, Gabriel. Eras joven. Todos cometemos errore