Un gemelo muy osado.
Dominic se encargó de pedir y pagar los cafés para llevarlos a la mesa, también llevó un par de bollitos de mantequilla.
— Gracias, eres muy amable Dominic, seguro que tu madre está muy orgullosa del hijo que crió.
— Bueno... Mamá muchas veces no es objetiva, ve a Doménico y a mí como hombres perfectos, pero la verdad es que estamos muy lejos de serlo. Pero de algo puedes estar segura, ambos somos unos caballeros.
En ese momento, a Kei le entró una llamada, ella leyó el remitente y pid