Negociando con el CEO tigre.
El CEO Lombardi sabía que le esperaba una reprimenda de parte de su suegro. Kei había venido a su hogar en busca de cariño. Estaba siendo un pésimo esposo.
— Yo amo a Kei, tengo mucho cariño de sobra para darle a ella y al bebé, es solo que el trabajo me tiene absorto todo el tiempo. Pero prometo que lo voy a solucionar. Encontraré la manera de estar más en casa.
— Eso espero. No quiero a Kei triste en una etapa que debería de ser de alegría para una futura madre.
El joven CEO asinti