La carta de despedida.
En su antigua habitación Emma después de ducharse y vestirse se quedó dormida, había estado llorando mucho, su cuerpo estaba cansado. Y abajo su familia estaba preocupada por ella.
— Emmanuel, llama a tu hermana para cenar, no puede dormirse con él estómago vacío. — Ordenó el padre a Su hijo mayor.
El joven CEO se le quedó viendo a las interminables y amplias escaleras. Concluyó que sería muy cansado subirlas.
— Erick, ve a llamarla tú.
— ¿Yo...? Pero papá te ha enviado a ti. Sube