Doble bendición.
La.emovion en el médico era evidente, seguía moviendo el aparato de un lado a otro, moviendo botones y tomando fotos.
— Escuchen... ¡Ese es el latido de sus corazones!
Emma no lo podía creer, estaba esperando dos bebés, la futura madre estaba tan impresionada que apenas podía hablar.
— ¡Dios mío... Son dos! ¿Escuchaste Rafael? ¡Son dos los hijos que vamos a tener! ¿No es eso increíble?
— ¡Por supuesto que si... es increíble, cariño... Yo... Estoy impresionado! Jamás imaginé que...