—Lisandro…— lo menciona a un hilo de voz, pues no se esperaba que él la fuera a llamar y mucho menos a esta hora. Aunque es su debilidad, no olvida ahora cuál es su misión. —¿Por qué me llamas?— cambia su tono de voz, como si le molestara su llamado, pero él se vuelve a quedar en silencio, por esa lucha, por ese deseo vivo que siente por ella. El corazón de Caroline late a velocidad, delatando su felicidad y ansiedad por saber que él la está buscando, aunque no sabe sus intenciones y eso la con