Caroline no pudo conciliar el sueño, pensaba mucho en Lisandro, en su llamada repentina, pero el dolor vivido le ganaba más y los muchos pensamientos de cómo hacer sus movimientos lo mejor posible. Parker la llevó a la clínica porque ella quiere pasar tiempo con su hijo y así la señora Graciela tuviera un placido descanso después de todo lo que ha hecho por ella y sus hijos.
Caroline ingresa a la habitación y lo que no esperaba era ver a Lisandro junto a Conner charlando.
—¡Hermanito, papito!—