78. GOLPE BAJO.
Valeska estaba mirando por la ventana de su habitación, afuera todos los empleados esperaban cabizbajos por su salida. Ivar no había amanecido a su lado, era extraño teniendo en cuenta la noche que habían pasado, hacía mucho tiempo que no se sentía tan cómoda y por eso le extrañó que Ivar no estuviese para acompañarla a la funeraria.
—¿El señor? —pregunto a la mucama que entró a la habitación para informarle que el auto ya estaba listo para transportarla.
—Partió justo después del amanecer, dij