30. EL LABIAL ROJO.
Una mujer puede ser hermosa inclusive en su etapa más madura, pero también puede ser terriblemente rencorosa y malvada.
Eso decía mi madre, cuando estaba en sus últimos días de vida.
No sabría como explicar lo que sucedió con ella durante esos días, pero se había vuelto más lúcida, o tal vez no era lucidez aquello, tal vez era que ella podía ver la vida con unos ojos que un adolescente como yo aún no podía entender.
—¿Estás lista?
—No.
—Valeska, debemos partir ahora.
— Ivar, quiero la verdad. ¿