Capítulo 291. Un contraste.
Pandora Collins
El ascensor del penthouse se abrió con un sonido suave y, antes siquiera de dar un paso, escuché los pasitos apurados.
Después el grito.
—¡¡¡PANDIIIIIIII!!!
Mía apareció como un rayo, con una bata rosada mal amarrada y unas medias de unicornio que no combinaban con nada, pero que en ella se veían adorables. Se lanzó a mis brazos tan fuerte, que casi me saca el aire.
—Mi amor —reí, levantándola un poquito—. ¿Qué haces despierta a estas horas?
—¡Mi mamá está teniendo a mi hermanito! —anunció con la emoción de quien presume un premio—. ¡Y yo voy a ser hermana mayor! ¡Yo! ¡Mía Delacroix Soler Espinoza!
Me reí cuando ella mencionó los apellidos de sus dos padres y su madre, me apretó el cuello con esos bracitos chiquitos.
Y yo me derretí un poquito.
—Vas a ser la mejor hermana mayor del mundo —le dije.
Ella se separó apenas, con una sonrisa tan grande que parecía que le dolería la cara.
—¿Te quedas conmigo, Pandi? ¿Hasta que mi hermanito salga?
—Sí, mi amor. Me quedo contig