Capítulo 229. El corazón chiquitito.
Maximiliano Delacroix
Salí de la mansión cuando el reloj marcaba casi la una de la tarde. Amy se había ido a hacer las grabaciones de su segundo disco, tenía prevista una gira por el país para el mes venidero. Solo esperábamos que ya para ese entonces estuviera resuelto la situación con los Velasco.
El aire olía a tierra húmeda y esa sensación de espera que había en el ambiente, era casi palpable.
Me apoyé un segundo en la camioneta, solo para sentir el metal firme debajo de la mano. A veces, e