Capítulo 221. La huella rota.
Pandora Collins.
El silencio tiene un sonido.
No es la ausencia de ruido.
Es esa presión invisible en el pecho que te obliga a respirar más lento, como si hasta el aire tuviera miedo de moverse.
Así son los bosques de madrugada. Oscuros, húmedos, espantosamente vivos.
Yo caminaba a través de ellos desde hacía horas, con frío en las manos y la garganta cerrada, sabiendo que si me detenía, aunque fuera un segundo… iba a arrepentirme.
No debía estar aquí. No debía haberme ido sola. Pero quedarme e