Capítulo 132. Una decisión dolorosa.
Maximiliano Delacroix
Me quedé viéndola subir, sin entender su actitud hacia mí.
Esperé por unos minutos y decidí seguirla. Cuando llegué a la habitación, escuché el sonido antes de entender lo que pasaba.
Primero un golpe seco, después el agua corriendo… y luego, su voz ahogada, el ruido inconfundible de las arcadas.
Mi cuerpo se tensó.
Toqué la puerta con los nudillos, apenas.
—¿Amy? —pregunté en voz baja—. ¿Estás bien?
Nada.
Solo el agua y ese sonido que me partía por dentro.
No sabía si ent