C73: SÉ QUE ESTÁS CON ÉL.
Al día siguiente, Aidan logró serenarse un poco más. Su mente seguía inquieta, pero al menos ya podía pensar con mayor claridad. Y cuanto más analizaba todo, más convencido estaba de que necesitaba hablar con Asiget a solas. No importaba lo que Raihan quisiera impedir.
Cuando la sirvienta a su cargo se dirigió a su alcoba esa mañana, Aidan fue al punto que le interesaba.
—¿Sabes dónde se encuentra la habitación de Asiget? ¿Podrías llevarme hasta allá?
La loba parpadeó varias veces, incómoda ant