C74: LA PAREJA QUE ÉRAMOS.
Asiget frunció el ceño. No le gustó para nada su tono.
—En realidad me expresé mal. No es que no pueda hablar con usted, es que no quiero hacerlo. Así que, por favor, déjeme ir.
Aidan soltó su brazo pero solo para tomarla de los hombros, acercándola hacia él hasta dejar unos centímetros entre sus rostros.
—¿Cómo pudiste hacer algo así, Asiget? —le reclamó—. ¿Cómo pudiste rebajarte tanto como para convertirte en la amante de ese hombre? ¿Acaso olvidaste quién eras? Tú fuiste una Luna, ocupaste u