El mediodía llegó en medio de otra jornada agotadora dentro de la enfermería. A esas alturas, incluso el simple hecho de recibir la comida se había convertido en algo incómodo para Asiget.
Cada vez que una sirvienta se acercaba con una bandeja, podía sentir claramente el rechazo en sus miradas, la molestia y la forma en que parecían considerar una humillación tener que atenderla.
Ninguna quería servirle, eso era evidente. Y aunque Asiget intentaba fingir indiferencia, la situación terminaba hac