C143: EL PRIMER HOMBRE AL QUE AMÓ.
La criada sostuvo a Nathan entre sus brazos mientras intentaba tranquilizar su llanto. Al escuchar el sonido de la puerta cerrándose, frunció el ceño y caminó apresuradamente hasta ella.
Sujetó la manija y trató de abrirla varias veces, pero enseguida comprendió que había quedado asegurada por fuera.
—¡Señora! ¡Abra la puerta, por favor! ¡No puede hacer esto!
—Perdóname... —manifestó Asiget—. Solo será un momento. Quédate con el cachorro. Él te necesita. Yo tengo que irme.
La criada volvió a ll