Augusto había enviado correos personalizados a los principales implicados dentro de la empresa. Los altos cargos —directores de marketing, vicepresidente, secretaria ejecutiva del presidente de la filial de Río— todos recibieron convocatorias para una reunión extraordinaria en la matriz, marcada con urgencia. Para cada uno, una excusa diferente: ajustes financieros, auditoría interna, revisión de metas.
Eloise también redactó y envió mensajes a cuatro empleados de nivel inferior, los llamados