CAPÍTULO 74 CONFIARÉ CIEGAMENTE EN TI.
CONFIARÉ CIEGAMENTE EN TI…
Ivy se levantó del sofá cuando vio que Ángelo llegaba con Alana de la mano, y sonrió.
—Gracias al cielo. ¿Cómo estás? Ángelo me dijo que…
—Déjala respirar, no se siente bien —Alana miró a Ángelo.
—Estoy bien, no es como si tuviese una enfermedad… —Ivy frunció el ceño y lo miró a ambos.
—¿Qué ocurre?
—Tendremos un hijo… —él lo dijo sin filtros, seco, y sin ninguna anticipación, mientras su hermana abrió los ojos.
—¿Qué?
—Alana está embarazada.
Ivy abrió la boca mirando