50. Una mala corazonada haciendo real
—No puedes estar hablando en serio, Azucena —Altagracia está reprimiendo un grito de sorpresa—. ¿Erick? ¿Nuestro primo?
—Sí, él —balbucea Azucena—, sólo un fue un segundo. Un solo segundo y luego más nada. No sólo eso recordé. También —traga saliva—, también unas manos. En el video se muestra. Las manos de una mujer…¡No estoy loca, Altagracia!
—Hermana, estás recordando —Altagracia asevera con preocupación—. Eso quiere decir que estás recordando a los culpables. Pero…¿Una mujer? ¿Erick? ¿Qué ti