Capítulo 53.- Buenos días.
Oliver.
Llego a la cocina en la que sorpresivamente me recibe Adriana con un desayuno recién hecho, ella parece parte de una estampa de los años sesentas en la que tiene el vestido, mandil y demás utensilios.
Prácticamente es la esposa perfecta para un hombre como yo, atenta, servicial y cooperativa, me quedo impactado ante el pensamiento que intrusivamente ha llegado a mí.
Lo justifico al pensar que no es necesario que ella lo haga.
—Adriana buenos días. — Me mantengo tranquilo, un dolor punzan