Capítulo 50.- Pruebas irrefutables.
Oliver
— Por favor no te detengas— susurra Evelia entre gemidos entrecortados.
— No lo haré. — Declaro al mismo tiempo que la tomo entre mis brazos y la coloco en un sillón que tengo en la oficina
Así acostada frente a mí, completamente desnud* decido embriagarme de su figura perfecta y apetitosa.
Sus ojos color gris se encuentran brillosos y dilatados, muestra clara que ella también esta disfrutando de lo que estamos haciendo.
—Oliver…— Pide ella de nuevo.
Eso me hace sentir poderoso, finalme