OLIVER GEACOMAN
Me encuentro nervioso, todo el día ha sido así.
— Demonios— Digo lleno de frustración, estoy harto, sin pensarlo dos veces lanzo el vaso de cristal contra la pared.
— Por lo visto no ha sido un buen día — Dice mi socio y amigo Dimitri, al entrar por la puerta de mi oficina, con el rostro lleno de sorpresa, la cual comprendo yo no soy de explotar, siempre me mantengo bajo control.
— No me lo digas— él es el único con quien puedo hablar de manera sincera y clara— ¿Quieres un trago?