—¿Qué sucede?— Alice lo mira algo nerviosa por la forma en que la tiene acorralada.
Damián no responde, la toma del rostro y luego pasa su dedo pulgar de la mano derecha sobre los labios de Alice, gesto que provocó que ella cerrara sus ojos y que su piel se erizara. Deseaba con locura que él la tocara, y ahora, la calentura corporal de su cuerpo aumentó. Lo deseó, lo necesitaba, es un deseo que ella no puede controlar.
Siente cuando él le respira en el cuello, escucha la respiración pesada de su