Finalmente, habla.
—Nunca le gusté.
—No estoy segura de que eso sea correcto. Él era demasiado protector conmigo. Después de mamá.
Él sacude la cabeza.
—Dijo que te arruinaría y huiría.
—Bueno, es demasiado tarde para eso. — Sonrío, apoyando mi mano en la parte superior de la suya —. Ya estoy arruinada.
Su sonrisa no llega a sus ojos.
—Solías decir que querías ayudarlo. ¿Lo has hecho? Dejo caer la cabeza y odio tener que decirle la verdad.
—No tanto como me hubiese gustado. Es bastante resisten