Respiro con más fuerza, la ira corre por mis venas, por la manera en que habla de Gray hasta por la forma en que insiste en destruir su cuerpo. Aún así, sé por la experiencia pasada de tener esta conversación con él, que gritar y llorar sólo hará que él se cierre aún más.
—Eres todo lo que tengo ahora, papá. Sólo somos tú y yo.
Se pone rígido, y sé que lo pillé desprevenido con este enfoque.
—Eso no es verdad, tienes a Ruby.
Y a Gray, lo pienso, pero no lo digo.
—Ella no es mi familia. Tú eres