mostrador de cerámica.
—Mamá siente pena por él. Ella dice que él no tuvo suficientes amigos mientras crecía.
—Teníamos nuestras razones.
Las voces se elevan en la otra habitación, y me estremezco. He estado ansiosa y nerviosa desde que entré por la puerta. ¿Qué haré cuando lo vea de nuevo?
—Ralph es un buen chico. —La Sra. Banks me da palmaditas en el brazo para que me mueva.
—Si usted lo dice, Sra. B.
Ella levanta la tapa de un vapor de bambú.
—Bien.
Veo como ella da vuelta rápidamente