Capítulo XXXII: Impartiendo Justicia Para mi Bebé...
-¿Cómo están?
-Delicados majestad, pude cerrar la herida, por fortuna solo comprometió tejido muscular, pero Doña Cecilia ha perdido mucha sangre
- ¿Vivirá? ¿mi hijo vivirá?
-Señor, solo queda rezar por ellos…Doña Cecilia está delicada, no puedo asegurar de que el bebé sobreviva a esta experiencia, es un milagro que Doña Cecilia no entrara en labor de parto con todo este evento
Alfonso queda en shock.
Y así se dirige hacia la capilla del palacio y empieza a rezar, con devoción, con fe, suplican