34. Capítulo
Su Sonrisa
....
—Grazie, ha sido una noche agradable, Clara —expresa abriendo la puerta de la habitación, igualo la acción.
—Podemos repetir la ocasión cuando quieras, descansa —emito suspendida en esos ojos que me raptan y me hunden en la escalofriante sensación que se desplaza por mi ser.
Da un leve asentimiento de cabeza antes adentrarse a su estancia personal, yo a la mía, me recargo sobre la puerta cerrada y dramáticamente reposo una palma en mi pecho. Sí, parece que mi corazón rebota f